En pacientes portadores de un síndrome coronario agudo con elevación del segmento ST (SCACEST), la revascularización mediante angioplastia transluminal coronaria (ATC) constituye una de las principales estrategias de abordaje terapéutico utilizadas a nivel global, demostrando un amplio beneficio en comparación con otras herramientas terapéuticas. En este sentido, se ha demostrado que, en pacientes con enfermedad coronaria de múltiples vasos, la revascularización completa (es decir, del vaso culpable y de aquellos no culpables del evento coronario índice) se asocia con un mayor beneficio durante el seguimiento.

Un porcentaje no despreciable de este subgrupo de pacientes presenta cierto grado de insuficiencia cardíaca (IC) al momento de la admisión hospitalaria, probablemente como consecuencia del impacto isquémico sobre el miocardio, con la consecuente disfunción diastólica y reducción de la complacencia ventricular, entre otros mecanismos. En este contexto, y a pesar de haberse demostrado mediante evidencia robusta la ventaja de la revascularización completa, el momento ideal para su realización continúa siendo motivo de controversia.

El objetivo del presente estudio realizado por Min Chul Kim y colaboradores de la Chonnam National University Medical School (Corea del Sur) fue analizar el momento óptimo para la revascularización completa en pacientes portadores de SCACEST, enfermedad de múltiples vasos e IC al momento del ingreso hospitalario.

Con este propósito, se llevó a cabo un análisis de la cohorte del estudio OPTION-STEMI, el cual incluyó pacientes con SCACEST y enfermedad coronaria de múltiples vasos concomitante, comparando el beneficio de una estrategia de revascularización coronaria completa inmediata (durante el procedimiento índice) frente a una estrategia en etapas (realizada en algún momento durante la hospitalización índice). En dicho estudio, la revascularización inmediata no demostró la no inferioridad respecto de la revascularización en etapas para el objetivo primario combinado. Por este motivo, se realizó un análisis preespecificado por subgrupos según la presencia de IC al momento del ingreso hospitalario, determinada mediante la clasificación de Killip y Kimball II y III. El objetivo primario fue el compuesto de muerte por todas las causas, infarto agudo de miocardio (IAM) no fatal y revascularización no planificada al año del procedimiento índice.

Del total de pacientes incluidos en el estudio OPTION-STEMI (n = 994), el 33,1% (n = 329) presentó algún grado de IC al momento de la admisión hospitalaria. En comparación con los pacientes sin IC al ingreso, aquellos con IC presentaron un mayor riesgo de ocurrencia del objetivo primario, con una diferencia estadísticamente significativa entre ambos subgrupos (18,2% vs. 8,7%; HR ajustado 1,63 [IC95%: 1,11–2,40]; p = 0,013). Asimismo, al año de seguimiento desde el procedimiento índice, los pacientes con IC sometidos a una estrategia de revascularización completa inmediata presentaron una mayor incidencia del objetivo primario, en comparación con aquellos tratados mediante una estrategia de revascularización en etapas (22,8% vs. 13,3%; HR 1,79 [IC95%: 1,05–3,04]). Esta diferencia no se observó en el subgrupo de pacientes sin IC concomitante (8,0% vs. 9,5%; HR 0,84 [IC95%: 0,50–1,40]). De este modo, se evidenció una interacción significativa entre el grado de IC y la estrategia de tratamiento empleada (p de interacción = 0,043).

 

Conclusiones

En pacientes portadores de un síndrome coronario agudo con elevación del ST y enfermedad de múltiples vasos sin shock cardiogénico, la revascularización completa inmediata no resulta no-inferior a la estrategia de revascularización en etapas. Sin embargo, de acuerdo con los hallazgos del presente estudio, la peor evolución clínica asociada a la estrategia de revascularización inmediata parecería concentrarse principalmente en aquellos pacientes con insuficiencia cardíaca concomitante.

Dr. Cristian M. Garmendia
Miembro del Comité Editor CACI

 

Título original: Complete revascularization timing in ST-segment elevation myocardial infarction and multivessel disease with heart failure: the OPTION–STEMI trial.

Cita: Kim MC, et al. European Heart Journal 2026, ehaf924.

Link al artículo original