El reemplazo valvular aórtico percutáneo (TAVI) constituye una de las principales estrategias terapéuticas empleadas a nivel global para pacientes con valvulopatía aórtica sintomática. En este contexto, y pese a la mejora continua de las tecnologías de las bioprótesis valvulares destinadas a su implante en posición aórtica, resulta de vital importancia la identificación de factores predictores de una peor evolución clínica posprocedimiento, con el objetivo de implementar medidas terapéuticas precoces.

En la actualidad, existen documentos de consenso científico para la caracterización de los eventos clínicos adversos periprocedimiento, así como de aquellos sucesos que pueden impactar negativamente en el seguimiento a corto y mediano plazo posterior al TAVI. En este sentido, el Valve Academic Research Consortium ha ampliado la definición de sangrado, recomendando que toda pérdida sanguínea periprocedimiento sea caracterizada como sangrado, independientemente de la ausencia de una fuente clínica evidente. Sin embargo, la falta de un valor de corte claramente establecido para el descenso de la hemoglobina limita la adecuada caracterización de los sangrados clínicamente relevantes y su utilidad como factor pronóstico.

El objetivo del presente estudio, realizado por Marisa Avvedimento y colaboradores del Quebec Heart & Lung Institute (Canadá), fue analizar la incidencia, los factores predictores y la implicancia pronóstica de la reducción de la hemoglobina en ausencia de sangrado clínicamente manifiesto en pacientes sometidos a TAVI.

Con este propósito se llevó a cabo un estudio multicéntrico observacional que incluyó pacientes sometidos a TAVI. La cohorte total fue estratificada de acuerdo con la presencia o ausencia de sangrado clínicamente manifiesto durante la hospitalización índice. Dentro del subgrupo sin sangrado evidente, la reducción de las concentraciones de hemoglobina se clasificó según los valores basales y el nadir intrahospitalario como mínima (>1 y <3 g/dL), menor (≥3 y <5 g/dL) o mayor (≥5 g/dL). Se analizaron los factores predictores de este descenso y sus implicancias clínicas durante el seguimiento en cada subgrupo.

Del total de pacientes analizados (n=9.759), se observó un descenso periprocedimiento de las concentraciones de hemoglobina en el 57,8% (n=5.645). Dentro de este subgrupo, el descenso de la hemoglobina fue clasificado como mínimo en el 79,1%, menor en el 18,3% y mayor en el 2,6% de los casos. Asimismo, se identificaron el sexo femenino, el tratamiento con doble antiagregación plaquetaria, la presencia de enfermedad renal crónica concomitante y una mayor concentración basal de hemoglobina como factores predictores de una reducción significativa de la hemoglobina (p < 0,01 para todas las comparaciones).

Por el contrario, el acceso vascular radial como acceso secundario fue identificado como un factor protector frente al descenso significativo de las concentraciones de hemoglobina periprocedimiento (p = 0,001). En términos de impacto clínico, un descenso mayor de la hemoglobina se asoció con un incremento estadísticamente significativo de la mortalidad a 30 días posteriores al TAVI (HR ajustado 3,05; IC95% 1,15–8,96).

A un año de seguimiento desde el procedimiento índice, tanto la reducción menor (HR ajustado 1,42; IC95% 1,09–1,86) como la mayor (HR ajustado 1,85; IC95% 1,13–3,03) de las concentraciones de hemoglobina se asociaron de manera independiente con un incremento significativo de la mortalidad.

Conclusiones

En pacientes sometidos a TAVI, una reducción de las concentraciones de hemoglobina ≥3 g/dL constituye un evento frecuente, aun en ausencia de sangrado clínicamente manifiesto, y se asocia con una peor evolución clínica durante el seguimiento.

 

Dr. Cristian M. Garmendia
Miembro del Comité Editor CACI

 

Título original: Clinical Impact of In-Hospital Hemoglobin Decline Without Overt Bleeding After Transcatheter Aortic Valve Replacement.

Cita: Avvedimento M, et al. JACC Cardiovasc Interv 2025;18(22):2744-2757.

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