En la actualidad, el reemplazo valvular tricúspide transcatéter (TTVR, por sus siglas en inglés) se considera una opción de tratamiento alternativa, que ofrece el potencial de eliminar la regurgitación de forma más completa. Sin embargo, se ha planteado la hipótesis de que en pacientes con disfunción avanzada del VD, la IT puede actuar como un mecanismo compensatorio o válvula de “escape”, mitigando la carga hemodinámica sobre un VD en insuficiencia. En consecuencia, la eliminación abrupta de la IT mediante TTVR puede provocar una descarga de volumen aguda al mismo tiempo que impone una poscarga mayor, precipitando así la insuficiencia cardíaca. El objetivo del presente estudio, liderado por Johannes Kirchner y colaboradores, fue caracterizar la frecuencia, los resultados y los factores de riesgo de la inestabilidad hemodinámica aguda (IHA) tras un TTVR.

Se trata de un estudio retrospectivo internacional, en el que se incluyeron 200 pacientes consecutivos sometidos a TTVR ortotópico aislado por IT grave utilizando dispositivos tricuspídeos específicos del registro CESAR-TR (CT Prediction for Transcatheter Tricuspid Interventions). Los pacientes fueron sometidos a una TC cardíaca de ciclo completo para el análisis de su valvulopatía entre 2020 y 2024.

El resultado primario de IHA (Inestabilidad Hemodinámica Aguda) tras el TTVR se definió como una inestabilidad hemodinámica clasificada como estadio de choque ≥ C, de acuerdo con la clasificación de la Society for Cardiovascular Angiography and Interventions (SCAI) posterior al procedimiento.

La edad media de los pacientes era de 78 ± 11 años, con un 64% de mujeres. La gravedad de la IT se clasificó como torrencial en el 34% de los pacientes, masiva en el 23%, grave en el 42% y moderada en el 2%. La mediana de la concentración basal de N-terminal pro-péptido natriurético cerebral (NT-proBNP) fue de 733 pg/mL (Q1-Q3: 310-2.170 pg/mL), y la mediana de la concentración basal de bilirrubina se situó en el límite superior, en 1,0 mg/dL (Q1-Q3: 0,7-1,4 mg/dL).

La frecuencia de IHA fue del 8,5 %. En todos los pacientes afectados, el shock cardiogénico se desarrolló dentro de las 24 horas posteriores al procedimiento. En comparación con los pacientes sin IHA post procedimiento, la mortalidad intrahospitalaria fue significativamente mayor en los pacientes con IHA (35,2 % frente a 0,1 %; P < 0,001). La regresión univariante identificó la tasa de filtración glomerular baja, la FEVI reducida, la disminución del cociente entre la excursión sistólica del plano anular tricúspide (TAPSE) y la presión arterial pulmonar media, y la presión capilar pulmonar elevada como factores significativos de IHA.

 

CONCLUSIONES:

La inestabilidad hemodinámica aguda es una complicación grave tras TTVR que se asocia con una elevada mortalidad intrahospitalaria. Identificar predictores como la disfunción ventricular y la insuficiencia renal es crucial para optimizar la selección de pacientes.

 

Dra. Giuliana A. Supicciatti
Miembro del Comité Editor CACI

 

TÍTULO ORIGINAL: Frequency and Outcomes of Acute Hemodynamic Instability

Following Transcatheter Tricuspid Valve Replacement. Insights From the CESAR-TR-Registry

CITA: Kirchner et al. JACC Cardiovasc Interv. 2026;19:698–707.

REFERENCIA: https://doi.org/10.1016/j.jcin.2026.01.284