La bomba de flujo microaxial (mAFP, por sus siglas en inglés), comercializada principalmente bajo la marca Impella, representa uno de los avances más significativos en el soporte circulatorio mecánico (SCM) percutáneo de la última década y su uso se ha consolidado en dos escenarios principales: el shock cardiogénico tras un infarto de miocardio con elevación del segmento ST (STEMI) y la intervención coronaria percutánea (ICP) de alto riesgo. A pesar de sus beneficios, el éxito del dispositivo depende estrechamente de la selección del paciente y el momento de inserción (timing). El presente estudio, liderado por Lisette Okkels Jensen y colaboradores, tuvo como objetivo evaluar la influencia del retraso desde los primeros síntomas hasta la aleatorización sobre el beneficio de una mAFP en pacientes con STEMI y shock cardiogénico.

Se trata de un análisis secundario del ensayo internacional, multicéntrico, aleatorizado y abierto DanGer Shock (Danish-German Cardiogenic Shock), para el cual se incluyeron 345 pacientes con STEMI y shock cardiogénico. Los pacientes fueron estratificados en cuartiles según el tiempo transcurrido desde los primeros síntomas hasta la aleatorización, ya fuera para recibir una mAFP o únicamente la atención estándar.

El criterio de valoración principal fue la muerte por cualquier causa a los 180 días para el tratamiento con mAFP frente al estándar de atención, según el tiempo transcurrido desde el inicio de los síntomas hasta la aleatorización, obtenido mediante un análisis de regresión logística.

La mortalidad a los 180 días aumentó a través de los cuartiles de tiempo desde el inicio de los síntomas hasta la aleatorización: Q1 (0–140 minutos), 36%; Q2 (141–248 minutos), 53%; Q3 (249–650 minutos), 59%; y Q4 (> 651 minutos), 62%, respectivamente (log-rank P=0.002). Los pacientes que tardaron más en ser aleatorizados presentaban un perfil de mayor riesgo basal (más edad y mayor representación femenina).

En pacientes aleatorizados antes de los 650 minutos (Q1 a Q3), el uso de Impella redujo significativamente el riesgo de muerte (OR 0.51, lo que implica una reducción del riesgo de casi el 50%). En el cuartil de mayor retraso (Q4), el beneficio no fue estadísticamente significativo (OR 0.92).

 

CONCLUSIONES:

En pacientes con infarto y shock cardiogénico, el soporte circulatorio con bomba microaxial reduce la mortalidad, aunque su beneficio es tiempo-dependiente: la eficacia disminuye drásticamente si el implante se retrasa más de 10 horas desde el inicio de los síntomas.

 

Dra. Giuliana A. Supicciatti
Miembro del Comité Editor CACI

 

TÍTULO ORIGINAL: Delay From First Symptoms in Patients Presenting With STEMI and Cardiogenic Shock: Insights From the DanGer Shock Trial.

CITA: Jensen et al. Circulation: Cardiovascular Interventions 2026.

REFERENCIA: https://doi.org/10.1161/CIRCINTERVENTIONS.125.015718