En pacientes con enfermedad coronaria ateroesclerótica, la revascularización percutánea mediante angioplastia transluminal coronaria (ATC) constituye una de las principales estrategias de abordaje terapéutico para diversos subgrupos de riesgo y rangos etarios. Así, y en concordancia con el avance de las tecnologías destinadas a lograr dicha revascularización, en las últimas décadas se ha observado un incremento en la complejidad de los procedimientos de ATC realizados, lo cual, más allá de aportar beneficios adicionales, puede asociarse con efectos adversos concomitantes.

La revascularización de escenarios anatómicos complejos —como las estenosis con compromiso de bifurcaciones coronarias, la marcada calcificación del lecho vascular con requerimiento de técnicas de preparación de placa, el compromiso del tronco de la coronaria izquierda o aquellas lesiones que requieren múltiples stents— se ha asociado con una mayor ocurrencia de eventos clínicos adversos periprocedimiento. En este contexto, el balance riesgo-beneficio clínico de la realización de estos procedimientos complejos de revascularización no se encuentra completamente esclarecido.

El objetivo del presente estudio, realizado por Raffaele Piccolo y colaboradores de la Federico II University (Italia), fue analizar el riesgo de ocurrencia de eventos clínicos adversos isquémicos y hemorrágicos vinculados a procedimientos de ATC complejos.

Con este propósito, se llevó a cabo una revisión sistemática y metaanálisis, incluyendo estudios que evaluaran las implicancias clínicas de los procedimientos de ATC complejos. Se analizó la asociación temporal entre los procedimientos y la ocurrencia de eventos clínicos adversos, tanto isquémicos como hemorrágicos, mediante un modelo de efectos aleatorios (‘random-effect’) dentro de un marco bayesiano. Se definieron como objetivos primarios la ocurrencia de infarto agudo de miocardio (IAM) y eventos hemorrágicos clínicamente relevantes. Como objetivos secundarios se analizaron la muerte por cualquier causa, la trombosis del stent, la muerte por causa cardiovascular (CV), la revascularización de la lesión o del vaso target y el accidente cerebrovascular (ACV).

Del total de pacientes incluidos en el análisis (n=290.039), el 33% (n=94.633) fue sometido a un procedimiento de ATC compleja. En este contexto, el subgrupo de pacientes sometido a ATC compleja presentó un mayor riesgo de IAM (HR ajustado 1,71 [IC95% 1,49–1,96]), sangrado mayor (HR ajustado 1,24 [IC95% 1,14–1,35]), muerte por cualquier causa (HR ajustado 1,21 [IC95% 1,12–1,32]), muerte por causa cardiovascular (HR ajustado 1,29 [IC95% 1,15–1,46]) y trombosis del stent (HR ajustado 1,76 [IC95% 1,49–2,14]), en comparación con el subgrupo sometido a ATC no compleja.

Asimismo, se evidenció que el subgrupo sometido a procedimientos complejos presentó un mayor riesgo de requerir una nueva revascularización del vaso o lesión target (HR ajustado 1,99 [IC95% 1,58–2,50]), así como un mayor riesgo de ACV durante el seguimiento (HR ajustado 1,21 [IC95% 1,03–1,42]), en comparación con aquellos sometidos a procedimientos no complejos.

La probabilidad posterior de un mayor riesgo asociado con la ATC compleja frente a la no compleja fue >99% para todos los eventos clínicos evaluados en el presente estudio. A excepción del ACV (para el cual la certeza de la evidencia fue baja), la certeza de la evidencia fue de moderada a alta para los demás desenlaces. El análisis secundario, que incluyó estimaciones de riesgo no ajustadas, mostró resultados consistentes.

 

Conclusiones
La realización de procedimientos de revascularización coronaria percutánea complejos se asocia con un mayor riesgo de eventos clínicos adversos isquémicos y hemorrágicos en comparación con los procedimientos no complejos.

 

Dr. Cristian M. Garmendia
Miembro del Comité Editor CACI

 

Título original: Ischaemic and bleeding events after complex versus non-complex PCI: a systematic review and meta-analysis

Cita: Piccolo R, et al. Eurointervention 2026. DOI: 10.4244/EIJ-D-25-01204

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