
La intervención coronaria percutánea (ICP) en escenarios anatómicos complejos continúa planteando desafíos procedimentales sustanciales y se asocia de forma constante con un mayor riesgo de eventos isquémicos adversos. A su vez, el riesgo trombótico y de sangrado se incrementa aún más en el contexto de un síndrome coronario agudo (SCA), complicando la elección, duración y optimización de la terapia antiplaquetaria. La doble terapia antiplaquetaria (DAPT) potente durante 12 meses sigue siendo la estrategia antitrombótica estándar para los pacientes con SCA sometidos a ICP. Numerosos ensayos aleatorizados han evaluado diferentes regímenes y estrategias de DAPT abreviada, que típicamente oscilan entre 1 y 6 meses, con el objetivo de reducir las hemorragias manteniendo la protección isquémica. Los resultados globales del ensayo principal NEO-MINDSET demostraron que la monoterapia iniciada precozmente post-ICP no logró cumplir con los criterios de no inferioridad preespecificados para el objetivo combinado de muerte o eventos isquémicos a los 12 meses. Este subestudio evalúa la eficacia y seguridad de la monoterapia con un inhibidor potente de P2Y12 tras una ICP compleja en pacientes con SCA.
El ensayo NEO-MINDSET fue un estudio aleatorizado, abierto, multicéntrico e iniciado por investigadores, realizado en 50 centros de Brasil. El presente análisis NEO-MINDSET COMPLEX es una evaluación post-hoc de la incidencia de los resultados clínicos en función de la complejidad anatómica de la ICP.
La ICP compleja se definió por uno o más de los siguientes criterios: ICP de tres vasos, ≥3 lesiones tratadas, ≥ 3 stents implantados, longitud total del stent >60 mm, bifurcación con dos stents, o el implante de stent en el tronco común de la arteria coronaria izquierda, en un puente vascular (injerto) o en una lesión con oclusión total crónica.
El criterio de valoración coprimario isquémico se definió como el objetivo compuesto de muerte por cualquier causa, infarto de miocardio, ACV o revascularización urgente del vaso diana a los 12 meses. El criterio de valoración coprimario de sangrado fue la hemorragia mayor o no mayor clínicamente relevante, definida como sangrado tipo 2, 3 o 5 del Bleeding Academic Research Consortium (BARC).
Se incluyeron en total 791 pacientes sometidos a una ICP compleja. El infarto de miocardio con elevación del segmento ST fue la presentación clínica más frecuente (62.1%). En comparación con el grupo de ICP no compleja, los pacientes sometidos a una ICP compleja tenían mayor edad y mayor prevalencia de hipertensión arterial. En cuanto al inhibidor de P2Y12 específico utilizado durante el seguimiento, el prasugrel se empleó con mayor frecuencia que el ticagrelor en ambos estratos de complejidad de la ICP e independientemente de la asignación del tratamiento aleatorizado.
La complejidad de la ICP no modificó de manera significativa los efectos del tratamiento de la monoterapia frente a la DAPT sobre el criterio de valoración coprimario isquémico (p de interacción=0.68). Asimismo, la complejidad de la ICP no tuvo un efecto sobre el riesgo comparativo de sangrados BARC tipo 2, 3 o 5 entre la monoterapia y la DAPT.
CONCLUSIONES:
En pacientes con SCA sometidos a una ICP compleja, la estrategia libre de aspirina no aportó un beneficio clínico neto claro debido al comportamiento de los eventos isquémicos; por lo tanto, no se recomienda su uso universal en este contexto, independientemente de la complejidad anatómica del procedimiento.

Dra. Giuliana A. Supicciatti
Miembro del Comité Editor CACI
TÍTULO ORIGINAL: P2Y12 inhibitor monotherapy versus dual antiplatelet therapy after complex percutaneous coronary intervention in patients with acute coronary syndromes: a NEO-MINDSET trial Substudy.
REFERENCIA: DOI: 10.4244/EIJ-D-26-00409
