En las últimas décadas, el reemplazo valvular aórtico percutáneo (TAVI) ha revolucionado el tratamiento de la estenosis aórtica severa, demostrando un robusto beneficio en pacientes de diferentes subgrupos de riesgo quirúrgico y rango etario. En este sentido, la implementación de esta estrategia terapéutica se ha incrementado exponencialmente a nivel global, y las técnicas y tecnologías de prótesis valvulares disponibles en el mercado han presentado una franca mejora.

A pesar de lo antedicho, la ocurrencia de un accidente cerebrovascular (ACV) periprocedimiento continúa siendo una de las complicaciones más discapacitantes y vinculadas a un marcado deterioro del estado clínico en el seguimiento. En este sentido, y a pesar de reportarse una prevalencia aproximada del 2-5%, su impacto clínico deletéreo es algo a resolver, ya que, más allá de su impacto en la sobrevida, presenta consecuencias importantes en términos de pérdida de la autonomía y reducción de la calidad de vida. Así, tanto los factores predictores como las tendencias del ACV post TAVI aún no se encuentran del todo aclarados.

El objetivo del presente estudio realizado por Antros Louca y colaboradores del University of Gothenburg Institute of Medicine (Suecia) fue analizar la tendencia temporal del ACV a 30 días luego del TAVI, identificar factores predisponentes y su impacto en la mortalidad durante el seguimiento.

Con este propósito, se realizó un estudio observacional analizando la cohorte de pacientes del registro SWEDEHEART, un registro sueco multicéntrico prospectivo que incluye para el análisis pacientes portadores de una estenosis aórtica severa sometidos a un TAVI durante el periodo comprendido entre enero de 2008 y diciembre de 2023. Se analizó como objetivo primario la ocurrencia de ACV, tanto isquémico como hemorrágico, a 30 días de seguimiento desde el procedimiento indice. Se analizó la tendencia temporal de los eventos mediante un modelo de regresión binomial Bayesiana. A su vez, se analizaron potenciales factores vinculados a la ocurrencia del evento durante el seguimiento. Asimismo, se analizó la ocurrencia de mortalidad por cualquier causa mediante el estimador de Kaplan-Meier a 30 días desde el TAVI, analizando los factores vinculados mediante un modelo de regresión de Cox.

Se incluyeron para el análisis un total de 11.957 pacientes. Del total de pacientes analizados, el 3,1% (n=374) presentaron un ACV dentro de los 30 días de seguimiento post TAVI, mientras que 310 pacientes presentaron un ACV durante la hospitalización índice. En términos de la tendencia temporal de ocurrencia, se observó un descenso de ACV desde el 5,3% en 2008 al 3,2% en 2023 (OR 0,97 [intervalo de credibilidad del 95% 0,95-1,00], probabilidad de direccion 98,2%). Este descenso de la tendencia se explicó en forma parcial por factores vinculados a las características propias de los pacientes incluidos para el procedimiento, particularmente un descenso en las puntuaciones del EuroSCORE II.

No se observó una influencia estadísticamente significativa en el volumen de procedimientos realizados por cada centro, siendo que la tendencia temporal de ocurrencia del ACV no presentó diferencias entre centros de bajo, intermedio o alto volumen de TAVI, respectivamente. Asimismo, y mediante un análisis exploratorio, el antecedente de un ACV previo, el sexo femenino, la aorta en porcelana y la utilización de prótesis valvulares autoexpandibles se asociaron a una mayor probabilidad de ocurrencia de ACV a 30 días post TAVI, mientras que, por el contrario, la realización de un procedimiento de TAVI en válvula aórtica quirúrgica biológica se asoció a un menor riesgo de ACV periprocedimiento. A su vez, la ocurrencia de ACV a 30 dias desde el procedimiento índice se asoció a una mayor mortalidad tanto a 30 días como a un año desde el TAVI.

 

Conclusiones

De acuerdo a los datos de este registro nacional sueco, se observó una reducción en la tendencia temporal del accidente cerebrovascular periprocedimiento vinculado al TAVI, posiblemente relacionada con la elección de pacientes de menor riesgo intrínseco y con una mejora en la técnica y las tecnologías de los dispositivos protésicos.

 

Dr. Cristian M. Garmendia
Miembro del Comité Editor CACI

 

Título original: Stroke after transcatheter aortic valve implantation: incidence, temporal trends and predictors.

Cita: Louca A, et al. Heart 2026;0:1–10.

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